Andrea Cortijo

Yoga para empresas: el arte de cuidar a las personas que hacen que todo funcione

¡Hola! Soy Andrea Cortijo. Si diriges un equipo o trabajas en una empresa en Barcelona, sabrás que el estrés y la carga mental son, lamentablemente, compañeros habituales de jornada. Hoy quiero hablarte de cómo el yoga puede transformar ese entorno, no desde la teoría, sino desde mi experiencia directa en sectores muy distintos.

Muchas personas asocian el yoga con posturas imposibles o retiros en lugares lejanos, pero su aplicación en el mundo laboral es muy práctica y efectiva, siendo una herramienta de salud, foco y cohesión de equipo además de una experiencia transformadora para la salud emocional y mental de todos.

De la línea de producción a la oficina: el yoga es para todos

Mi primera experiencia en el mundo del yoga para empresas fue hace 10 años en la industria química. Allí convivían dos realidades muy distintas: los trabajadores de la línea de producción, con un desgaste físico por estar muchas horas de pie, y el personal de oficinas los cuales pasaban muchas horas sentados frente al ordenador.

Lo que más me conmovió fue ver que, a pesar de sus funciones, todos mejoraron. No se trataba de “ser más productivos”, sino de que al terminar la sesión, el operario sentía menos dolor en su espalda y el administrativo sentía que su cabeza se había despejado. El yoga creó un puente humano entre ellos que ninguna reunión de trabajo habría logrado.

Actualmente, también doy clases en un centro de salud. Como podéis imaginar, el personal sanitario es uno de los colectivos que más ha sufrido el impacto de la sobrecarga y situaciones límite, como las vividas durante el COVID. Cuidar de ellos es mi forma de agradecerles cómo cuidan de nosotros. Ver cómo logran desconectar de la presión asistencial y recuperar un poco de silencio interno es, para mí, el mayor beneficio de este trabajo. Es un intercambio de bienestar mutuo.

Rompiendo el hielo: el yoga se adapta a ti (y no al revés)

Es muy común que, en los primeros talleres que doy en empresas, encuentre algunas resistencias. Hay personas que piensan que el yoga no es para ellas porque no son flexibles o porque no quieren ponerse “ropa de gimnasia” en el trabajo.

Aquí es donde entra la labor del instructor. Mi trabajo es adaptar la práctica al contexto laboral. He realizado talleres y mini sesiones en sectores muy diversos, y el resultado siempre es el mismo: una vez que prueban, se sienten cómodos y agradecidos.

Yoga en silla: bienestar sin complicaciones

Una de las opciones que más éxito tiene en congresos, charlas o eventos importantes es el yoga en silla. Es una propuesta perfecta para poner cuerpo y mente a punto antes de un momento de gran exigencia.

  • Sin necesidad de cambiarte de ropa: Se puede practicar con la ropa de trabajo habitual, ya que no se suda.
  • Sin levantarte del sitio: Se realiza utilizando la propia silla como soporte.
  • Mente clara: Son ejercicios diseñados para liberar el cuello, los hombros y la vista, y para calmar los nervios antes de una presentación o una charla importante.
Yoga dinámico para todos los niveles

Cuando la empresa busca algo más activo o recurrente, ofrecemos yoga dinámico. Lo más importante aquí es la inclusividad. Siempre ofrezco variantes para que cada persona, tenga la edad que tenga o sea cual sea su condición física, pueda seguir la clase con seguridad y confianza. El objetivo no es hacer una postura perfecta, sino sentir el cuerpo vivo y relajado.

¿Crees que tu equipo necesita un espacio de calma?

Ofrezco talleres puntuales para eventos especiales y sesiones semanales, tanto presenciales en Barcelona como a través de mis clases de yoga online.

¿Qué aporta realmente el yoga al entorno laboral?

En lugar de hablar de números o estadísticas, prefiero hablar de sensaciones reales que los trabajadores me transmiten después de las sesiones:

  1. Higiene postural y alivio físico: Muchas horas en la misma posición (ya sea de pie o sentados) pasan factura. El yoga ayuda a “deshacer los nudos” físicos del día a día.
  2. Claridad y foco mental: Al reducir el ruido mental, las personas pueden enfocarse mejor en sus tareas sin sentirse abrumadas por la lista de pendientes.
  3. Ambiente más amable: Compartir un espacio de cuidado personal genera una conexión distinta entre compañeros. Se crea un clima de respeto y empatía que suaviza las tensiones del trabajo diario.
  4. Recuperación del equilibrio emocional: Aprender a respirar en momentos de estrés es una herramienta que el trabajador se lleva para siempre, ayudándole a gestionar mejor los picos de presión.
Talleres puntuales o sesiones recurrentes

Cada empresa tiene su propio ritmo y necesidades. Por eso, mis propuestas son totalmente flexibles:

  • Taller puntual: Ideal para un congreso, una jornada de bienestar o un evento de equipo. Es una forma excelente de introducir una nota de frescura y cuidado en un día intenso.
  • Práctica recurrente: Una sesión semanal ayuda a consolidar estos beneficios. Podemos hacerlo de forma presencial en vuestras oficinas de Barcelona o conectar a todo el equipo de forma remota mediante clases de yoga online.
El yoga como puente hacia un trabajo más humano

Al final, mi objetivo en cada taller o clase es que cada participante sienta que ha tenido un momento solo para él. Que al terminar, respire con más libertad y regrese a su tarea con una sonrisa o, al menos, con el cuerpo más ligero.

Si sientes que en tu empresa o en tu próximo evento falta ese “toque de bienestar” y, me encantará ayudarte. Podemos agendar una breve videollamada para que me cuentes qué necesita tu equipo y cómo podemos adaptar la práctica para que todos se sientan incluidos y cómodos.

Cuidar de las personas no solo es lo correcto, es la forma más inteligente de construir proyectos sostenibles y saludables.

Andrea Cortijo
Yoga, meditación y bienestar para equipos en Barcelona